El del hierro me tomó el pelo, de forma más o menos involuntaria. La proyectista (as usual) no se preocupa de la solución efectiva en obra (por inexperiencia). Resultado: me mandan el hierro de la losa en barras que tenemos que atar, con la dificultad añadida de que manda piezas de medidas con diferencias de dos centímetros cada una. Encontrar la barra adecuada entre 4.700 kgs de hierro en un espacio reducido se vuelve una tarea complicada. La forma habitual es encargar celosías y atarlas en obra. Cualquier otra solución encarece y retrasa la obra indebidamente. De dos personas previstas tuvimos que tener 5-6 y el doble de tiempo!
Por otra parte la forma de colocación de las esperas de los muros prefabricados es errónea. Es muy fácil pintar en un plano que las esperas tienen que estar alineadas (alinear una fila es relativamente sencillo, pero la segunda fila ya no) y con una separación constante, todo ello colocando esperas una a una a través del armado de la viga. Es de locos. Lo razonable, para obtener un buen resultado (y no tener que grifar o directamente suprimir esperas) sería soldar las esperas a un chapón formando un doble peine, colocarlo previo al armado de la viga, nivelarlo y luego colocar el armado de la viga. Así si que te quedan unas esperas en condiciones y si hay que cortar/reforzar el armado de la viga (o incluso, tenerlo en cuenta en el diseño del armado de la viga!!), pues es mucho más sencillo.
En cuanto al vertido del hormigón, varios apuntes.
El primero es que a la planta hay que avisarla con unos días de antelación para que nos tengan en cuenta en su planificación y luego es IMPRESCINDIBLE llamarles justo antes de cada camión para que no se les pase, porque se les pasa. No basta con quedar un día a una hora, si lo quieres a esa hora, mejor llama el mismo día por la mañana y una hora antes, para asegurarte de que te tienen en cuenta.
El segundo es que he tenido un gran acierto al contratar una hormigonera con cinta. Creo que solo hay una en Madrid (algo realmente curioso), pero el servicio que da es mucho mejor que una bomba por un coste inferior, mancha menos, es más fácil de manejar, el hormigón se vierte de una forma mucho más suave, sin empujones. La pega es que es menos versátil que la bomba y el alcance está más limitado (sobre todo en altura, aunque el hormigonado de una primera planta yo creo que si lo puede hacer)
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